- Los hijos son entregados a las familias con las palabras de Jesús:
«Mujer, he aquí a tu hijo. Hijo, he aquí a tu madre»
- Paternidad y maternidad solidarias
- 11 grupos familiares de 4 o 5 familias
- El grupo tiene una casa central para el día, y las habitaciones
en rededor para cada familia
- Cada tres años se cambian los grupos
LAS
FAMILIAS. En Nomadelfia viven en la actualidad unas cincuenta familias.
Hay familias de «mamás por vocación» y de matrimonios.
Las mamás por vocación son mujeres que renuncian al matrimonio
para vivir una maternidad virginal y acoger y educar a menores abandonados
como hijos verdaderos, para siempre. También los matrimonios están
dispuestos a acogerlos con el mismo espíritu.
El Card. Martini encomienda dos hijos a una mamá por vocación,
con las palabras de Jesús: «Mujer, he aquí a tu Hijo.
Hijo, he aquí a tu madre».
LOS
HIJOS. El presidente, en nombre de la comunidad, los acepta en Nomadelfia
tras una señalización de los servicios sociales y de las
autoridades judiciales, y los confía a las familias, sabiendo que
puede contar con la disponibilidad de todos, una de las condiciones esenciales
para ser nomadelfios.
Desde 1931 hasta hoy cerca de 5000 muchachos han sido acogidos en Nomadelfia
como hijos.
Los hijos acogidos son entregados ante el altar a las mamás por
vocación y a los matrimonios con las palabras que Jesús
dirigió desde la cruz a la Virgen y a Juan: «Mujer, he aquí
a tu hijo. Hijo, he aquí a tu madre».
Uno de los principios fundamentales es la «paternidad y maternidad
solidarias»: todos los hombres y mujeres están obligados a
ejercer la paternidad y la maternidad sobre todos los hijos, aún
sobre aquellos que no pertenecen a su familia propia. Por lo tanto, deben
tratarlos de igual forma e intervenir en la educación de todos
según una línea pedagógica común, inspirada
en el Evangelio.
Una vez alcanzada la mayoría de edad, los hijos tienen la libertad
de permanecer o de salir de la comunidad. En este caso se les ayuda a
encontrar una forma para organizar su vida.
En cada grupo familiar se reza todos juntos algunas oraciones antes
de cenar.
LOS
GRUPOS FAMILIARES. Don Zeno creó los «grupos familiares»
porque comprendió que el egoísmo de la familia es más
dañino que el personal.
Las familias no viven aisladas, sino que cuatro o cinco, por un total
de cerca de treinta personas, viven juntas en cada uno de los once grupos
diseminados en la finca.
En una casa central tienen en común el comedor, la cocina y los
talleres, al tiempo que los dormitorios están en rededor en casitas
separadas.
Antes de cenar cada grupo reza junto y en las oraciones se injertan trozos
del Evangelio que recuerdan los aspectos fundamentales de la vida de Nomadelfia.
El empleo de la televisión es libre por lo que se refiere a la
información, al tiempo que se cumple una selección de los
programas transmitidos por cable por la emisora interna.
El sábado por la tarde está reservado al «trabajo de
grupo» en el huerto, en la manutención de las casas y en otras
necesidades del grupo familiar.
PARA LAS EXIGENCIAS. No hay tiendas, sino solamente almacenes.
Los alimentos se distribuyen en el almacén de víveres. Una
camioneta lleva a los varios grupos familiares lo necesario, teniendo
en cuenta el número de personas y según las necesidades
de cada uno. También para la ropa los nomadelfios reciben del almacén
lo que necesitan.
En Nomadelfia no circula dinero. Para las exigencias de las personas y
de las familias se recurre al economato. Y todo esto se lleva a cabo siempre
en armonía con el espíritu de pobreza del Evangelio.
EL INTERCAMBIO DE LOS GRUPOS. Para evitar
que el grupo familiar se convierta a su vez en un centro de egoísmo,
para estar dispuestos a vivir con todos y a desprenderse de las cosas,
cada tres años la presidencia disuelve los grupos familiares y
los vuelve a formar con otras familias. Cada familia, naturalmente, permanece
unida entre sí y lleva consigo solamente los efectos personales.
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