"En esa ocasión, contraté a un hijo de dieciocho años tan pronto como salió de la cárcel. Estaba haciendo una revolución porque iba más allá del concepto de asistencia. Me hundí con este audaz acto de fe en los corazones de la gente para hacerme padre, hermano, amigo de sus hijos más arruinados.

Lo tomo como a un hijo: me caso con la Iglesia y por eso doy a luz a un hijo de esos problemáticos. Un hombre en el mundo ha renacido: "no nacen de sangre, ni de instinto, ni de voluntad humana, sino que nacen de Dios" (Jn 1, 13). Don zeno

Nomadelfia nacerá y se desarrollará a partir de esta chispa del Espíritu. Es importante para nosotros regresar y recordar los orígenes de la vocación: es como refrescarnos en las fuentes para fortalecer el espíritu y comenzar de nuevo con nuevo vigor.

La fe lo acompañará y lo guiará en los bellos momentos y en los momentos oscuros y dolorosos.

Con estas palabras, don Zeno describe la trayectoria de su vida:

Una fe marca mi ritmo.

No tengo otra manera, nunca la tuve.

De otra manera, si no la fe en Cristo.

Él es mi único modelo perfecto.

Que me atrevo a seguir para imitarlo.

solo porque el dijo

que yo pueda seguirlo.

Nunca he tenido, si no esta

Calle y nunca he buscado a otros.

¿He pecado? Sí.

¿Perdí? Sí.

Me amo Eso creo

¿Cuánto? No lo se

AMEN