Sé testigo del poder perturbador del Evangelio con y entre los más pobres. Esta es la misión del padre Damiano Puccini, que junto con la asociación Oui Pour La Vie (sí a la vida), brinda su ayuda a los pobres del Líbano ya los refugiados de Siria. De hecho, el Líbano, con sus cuatro millones de habitantes, alberga a más de dos millones de refugiados.
Además de la ayuda material, la asociación favorece los procesos de reconciliación entre las personas: los musulmanes chiítas, sunitas y cristianos coexisten en el Líbano y no es difícil encontrar heridas abiertas donde se mire. Heridas por la guerra que durante años ha ensangrentado el territorio. El padre Damiano, y algunos voluntarios, en particular, piden a los cristianos que perdonen los males sufridos, que interrumpan una espiral de violencia que de otra manera sería infinita, convirtiéndose así en testigos vivos de una fe que coloca el perdón como base para vivir juntos. Además, piden a los pobres que han recibido ayuda que sean su propio punto de apoyo para ayudar a nuevas personas, en un proceso que les permita construir nuevas relaciones, favoreciendo así el nacimiento de un tejido social diferente.

Hablando de la situación general en el Medio Oriente, el Padre Damiano nos instó a tener una visión crítica, no conforme a la opinión pública a menudo influenciada por información sesgada. Todas las guerras en la región se deben a intereses políticos y económicos; Los fundamentalismos (Isis, Al Qaeda ...) son a menudo el producto y la mano de estos intereses. El Líbano también está al borde de una guerra civil, dictada por la interferencia externa de la cual las personas directamente involucradas no conocen la existencia.